Lecciones del Sexto Semestre
El cierre del sexto semestre del Proyecto Generación Sustentable (agosto 2025 – enero 2026) ha dejado un balance que va más allá de las cifras de ejecución. Los equipos técnicos de Fundación Tierra Viva y Redsoc y sus aliados han identificado lecciones fundamentales que servirán de base para la etapa final del proyecto, destacando la importancia de la autonomía comunitaria y el liderazgo práctico.
Principales hallazgos y buenas prácticas
A través de un proceso de sistematización, las organizaciones aliadas reportaron éxitos y estrategias para superar obstáculos:
El valor del trabajo práctico. Organizaciones como Ciudad Laboratorio reafirmaron que los logros tangibles —como la producción de compost y el trasplante de plántulas— refuerzan el compromiso de los jóvenes con objetivos de mayor escala para el bien común.
Ecoemprendimiento con propósito: La Fundación Reusamás identificó que vincular la acción ambiental con beneficios económicos directos es clave para mantener el espíritu emprendedor de los jóvenes universitarios, transformando la conciencia ecológica en una oportunidad de mejora de calidad de vida.
Liderazgo horizontal y debate: Desde Fundación Tierra Viva (Carabobo), se destacó que el aprendizaje más duradero ocurre cuando el conocimiento es horizontal (entre pares) y se fomenta el debate ético. Esto transforma la simple instrucción en convicciones profundas que convierten al joven en un actor político en su comunidad.
Flexibilidad y Comunicación: Para Esbaratao, la clave del éxito en eventos como el Eco Fashion Lab fue la planificación con antelación combinada con la flexibilidad para adaptarse a las necesidades del público y de los espacios.
Transformación urbana y movilidad sostenible. El equipo de Valencia La Nuestra reportó hitos significativos en la reapropiación del espacio público, destacando el Parque Filas de la Guacamaya como un aula abierta para la comunidad. A través de concursos de diseño de miradores y señalética, lograron romper la barrera entre la academia y el territorio, permitiendo que estudiantes y vecinos cocrearan soluciones urbanas. Un logro disruptivo de este semestre fue el fortalecimiento de la identidad de los ciclistas urbanos, quienes trascendieron su rol de usuarios para reconocerse como agentes con capacidad de incidencia en seguridad vial y movilidad sostenible. Esta experiencia reafirma que el diseño participativo y la acción colectiva son herramientas fundamentales para proyectar ciudades más equitativas y resilientes.
Desafíos y Resiliencia
No todo estuvo exento de retos. Los equipos enfrentaron dificultades como la precarización institucional en centros educativos y la incertidumbre por factores externos. No obstante, la estrategia para superarlos no fue la búsqueda de mayores fondos, sino la optimización del capital social y humano.
Una lección crítica fue la identificación de una «deuda» en la formación política del ecociudadano. Debido al contexto social, se priorizaron los valores ambientales; sin embargo, para el futuro se recomienda fortalecer la Diplomacia Ambiental, conectando a los jóvenes con redes globales y marcos jurídicos internacionales (como los ODS) para que puedan incidir en decisiones públicas de manera segura y efectiva.
Hacia el séptimo semestre
La conclusión principal de los equipos técnicos es que la sostenibilidad del proyecto no depende de la abundancia de recursos financieros, sino de la capacidad de integrar a la comunidad desde el primer día para que el liderazgo juvenil cuente con respaldo vecinal e institucional.
Nota elaborada a partir del Informe de Sistematización del Sexto Semestre (Agosto 2025 – Enero 2026).